Asegurando financiación, implementación y realización de beneficios.
El trabajo de arquitectura debe estar disponible antes de que comience el ciclo formal de preparación del presupuesto de la empresa.
La Arquitectura Superior que justifica el presupuesto se convierte en la restricción que gobierna las implementaciones subsecuentes (Fase G).
Se establece un proceso continuo para monitorear los beneficios post-implementación y ajustar la arquitectura si es necesario.
Paso explícito de la Fase F: asignar ROI y beneficio neto a cada Paquete de Trabajo para justificar su priorización.
La Arquitectura proporciona claridad del propósito del proyecto y asegura la alineación entre múltiples iniciativas.
El arquitecto debe evaluar si la arquitectura superior sigue siendo relevante dada la evolución del panorama de la AE.
Es el mecanismo formal y controlado para iniciar un nuevo ciclo de trabajo de arquitectura (una nueva iteración del ADM).
Asegura que todos los cambios se gestionen de manera controlada, evaluando el impacto antes de comprometer nuevos recursos.